23 feb. 2011

La moda del maratón y las tiradas extra largas

De un tiempo a esta parte observo que cada vez hay más y más corredores enganchados al maratón. Eso, en principio, no debería ser un problema, sin embargo también ha enraizado bastante la "moda" de hacer tiradas extra largas... tiradas de 2h 30´, 3h30´ y en algún caso hasta 4h.


En cualquier foro especializado podemos encontrar decenas de corredores que siguen un plan cualquiera de internet para terminar un maratón de asfalto (en montaña pienso que hay menos inconscientes o más y mejor información) y sin conocimiento o quizás por un exceso de este (exceso de información) adaptan dicho plan a “sus necesidades”.
La adaptación más común es alargar las tiradas largas o los rodajes porque los del plan parecen demasiado cortos para una prueba de fondo tan exigente. También es común ver como estos mismos corredores deciden eliminar por completo el trabajo de fuerza por lo aburrido que es y/o por escasez de tiempo (consecuencia del aumento voluntario del kilometraje semanal).
De esta forma cientos o miles de corredores populares salen todos los fines de semana a hacer tiradas desde 2h30´ a 4h, sin  prestar la más mínima atención a la fuerza y sin conocer los riesgos que esto puede tener.

El argumento:

El argumento para alargar las tiradas es que no se ven capaces de terminar un maratón con tiradas largas de dos horas, en ese tiempo hacen entre 20 y 24 kilómetros mientras un corredor profesional logra superar fácilmente los 30 o 34km.
Aquí cabe preguntarse dos cosas, primero si una persona que entrena habitualmente 20 kilómetros en dos horas debería afrontar un maratón. Y segundo, si es necesario emular a los profesionales en las tiradas alargándolas hasta 30 o 35km.

En mi opinión la respuesta a la primera pregunta es no, no rotundo. Todo tiene un proceso, un maratón es algo demasiado serio. Primero hay que curtirse en distancias menores durante varios años y luego diseñar un plan completo, estudiado y sin fisuras... ah y por supuesto llevarlo a cabo con total determinación.
En cuanto a la segunda pregunta, un profesional trabaja muchísimo la fuerza, dedica horas y horas al gimnasio... precisamente para poder soportar cargas tan elevadas (por no hablar de las diferencias entre la técnica de un profesional y la de un aficionado). La mayoría de populares o no trabajan la fuerza o la trabajan incorrectamente centrándose exclusivamente en ejercicios concéntricos repetitivos e invariables. Por tanto, su cuerpo no estará preparado para hacer, con seguridad, tiradas semanales extra largas.

Las consecuencias:

Con todo y con esto, si al final decidimos emular a los "pros" con estas tiradas, estaremos castigando músculos, articulaciones y tendones salvajemente... y lo peor, no nos estaremos preparando mejor.
Algunos de estos corredores se quedarán en el camino con todo tipo de lesiones... los más afortunados conseguirán terminar el plan y correr la carrera, pero allá por el kilómetro 33 es muy probable que se topen con un muro, un gran muro...  y cuando esto ocurra lo achacarán a cualquier otra circunstancia obviando que su error ha sido, como tantos y tantos populares, subestimar el trabajo de fuerza y sobrecargar el organismo con kilómetros y más kilómetros. No han creado una base sólida sobre la que poder construir.

Trabajar la fuerza del tren inferior es fundamental (también la zona lumbo-abdominal), sobre todo hoy en día que gracias a las zapatillas amortiguadas hemos perdido potencia y elasticidad en nuestros gemelos, sóleos e isquios.

Un saludo

4 comentarios:

  1. Lo primero un saludo!
    Me parece muy interesante el debate. No es nuevo el planteamiento pero sí me parece interesante. Seguramente hay todavía demasiados populares que necesitan ir más allá de los 30 kilómetros (al ritmo que sea) para enfrentarse con seguridad psicológica al maratón. Coincido en que el trabajo de fuerza es el gran olvidado, seguramente porque nos obliga a desplazarnos hasta el gimnasio, cuando no es la cuota el problema. Coincido también en la opinión al respecto de la importancia del trabajo de fuerza, básicamente porque pienso que hacemos las más de las veces deporte "a medias", con grandes dosis de trabajo de resistencia y olvidando que también deberíamos ser fuertes y flexibles (e incluso rápidos, ¿por qué no?.
    Disiento en un aspecto de tu argumentación: se puede correr un maratón sin ser capaz de ir más allá de 20 km en dos horas. De hecho defiendo justamente lo contrario: lo más lesivo es la intensidad, mucho más que el volumen, y despacio se disfruta más. Entre 4 y 5 horas después de la salida cruzan la meta de todos los maratones miles de corredores felices, algunos con lágrimas en los ojos celebrando el cumplimiento de un reto personal que les ha hecho un poquito más felices. Despacito también se completan maratones. Y sin castigarse tanto. Es mi opinión.
    Perdona el ladrillazo. Me gustó tu entrada.
    Salud y kilómetros , aunque sean a 6' ;-)

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  2. Buenas Slowpepe, quizás me expliqué mal, cuando hablo de entrenar 20km en una hora, me refiero al nivel físico de una persona que entrena habitualmente a 6´/km.
    El saco es posiblemente demasiado amplio, desde gente bien preparada que corre a ese ritmo por puro placer (muchos de ellos veteranos, perfectamente capacitados para hacer un maratón) hasta gente que no podrían correr mucho más rápido de ese ritmo, con incluso algo de sobrepeso y que posiblemente no tengan los músculos, tendones y articulaciones preparadas para ese esfuerzo.
    A este segundo grupo es al que me refiero.

    Estoy completamente de acuerdo que una carrera se disfruta más (y con menos desgaste) a un ritmo lento, pero para ello hay que tener el cuerpo muy curtido.

    Un saludo

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  3. Y añado, el segundo grupo, corredores con poco bagaje y forma mejorable... tiene distancias igualmente excitantes y satisfactorias como el 10.000 o el medio maratón, ahí es donde se deben curtir antes de dar el salto.
    Seamos claros, partiendo de cero o casi de cero y con un trabajo serio y constante, no se debería afrontar una distancia como el maratón en menos de 20-24 meses. Todo tiene un proceso, si lo saltamos correremos riesgos innecesarios.

    Saludos

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  4. Entendí que para ti el maratón era cosa de "atletas", gente con cuerpos hechos para correr largas distancias y mucho entrenamiento detrás. Evidentemente cuanto más cerca estemos de lo que pide la prueba mejor, pero no le quitemos la parte mística a la distancia: es un reto en sí misma y como tal también puede ser afrontado. No para todos la propuesta es batir la marca del año anterior: el objetivo de simplemente terminar (y, por qué no decirlo, hasta pasarlo bien) es tan loable como el de llegar lo antes posible a la meta. Yo mismo, en Madrid 2008 tuve el placer de acompañar a dos debutantes, llegar por encima de las 5 horas sonriendo y guardar un recuerdo imborrable. Ya salimos atrás, para no molestar, y llegamos antes de que cierren el control. Por eso podemos convivir con los más rápidos, y hasta comentar la jugada como (casi) iguales.

    También corrí un maratón para el que no estaba preparado, lo terminé por cojones y pienso que no fue un triunfo épico sino la mayor gilipollez que he cometido con las zapatillas en los pies. Por ahí me sumo a la tesis que defiendes.

    Un saludo!

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